¿Qué es la Roya Amarilla?
La Roya Amarilla es una enfermedad que puede infectar a trigo, cebada, triticale y otras gramíneas. Sin embargo, los ataques agronómicamente significativos de esta enfermedad se producen en el cultivo de trigo. El agente causante de este tipo de roya es el hongo Puccinia striiformis y principalmente se encuentra en las regiones templadas del mundo que sean a su vez húmedas y frescas.
Esta es una enfermedad ampliamente conocida en nuestros campos ya que, desde hace décadas, está presente en los cultivos españoles.

¿Cuándo aparece la Roya Amarilla?
El hongo causante de esta enfermedad necesita, para poder desarrollarse, una humedad relativa alta y temperaturas por encima de los 2ºC. Cuando la temperatura baja de los 2ºC o aumenta más allá de los 22ºC, el hongo paraliza su desarrollo. El rango de temperaturas óptimo para el desarrollo de este patógeno es de 10-15ºC. Por lo tanto, estamos hablando de una enfermedad asociada a temperaturas frescas.

Los trigos son sensibles a este patógeno durante cualquier fase de su ciclo pero, al ser la temperatura un factor limitante para el desarrollo del hongo, es a la salida del invierno y durante la primavera cuando se suelen producir las primeras infecciones.

El riesgo de ataque de Roya Amarilla aumenta cuando, durante la campaña, a un invierno suave le acompaña una primavera fresca y lluviosa.

¿Cómo se detecta la Roya Amarilla?
En los estados iniciales es relativamente fácil identificarla, dándose en forma de rodales que, desde lejos, tienen un aspecto amarillento y algo deprimido.

Observando detenidamente las plantas en inicio de encañado de estos rodales, las hojas basales amarillean y terminan por marchitarse. Al apreciar más de cerca estas hojas, pueden apreciarse lesiones amarillentas de forma alargada, que se alinean longitudinalmente en la dirección de la nervadura de la hoja, en un principio estrechas y no presentan más que una decoloración por pérdida de clorofila.

Según va avanzando la enfermedad desarrollan pústulas estrechas, alargadas y alineadas en hileras, como las que puedes observar en las fotografías de la derecha.
Estos cuerpos fructíferos, llamados uredosoros, producen las esporas que reinfectarán nuevas hojas una vez liberadas. Cuando este cuerpo fructífero madura, se rompe la epidermis foliar que lo recubre y libera gran cantidad de esporas (uredosporas), muy fáciles de observar, pues pasando la yema del dedo por encima de ellas nos deja una mancha como de polvo de talco amarillo.

Si las condiciones ambientales óptimas para el desarrollo de la enfermedad persisten, esta llegará a afectar a la espiga y podrán apreciarse pústulas en las glumas

¿Cómo controlar la Roya Amarilla?
Los principales medios de control de esta enfermedad son los siguientes:

  • Selección de variedades tolerantes
  • Evitar una alta densidad de siembra
  • Eliminar rebrotes
  • Rotación de cultivos
  • No fertilizar con exceso de nitrógeno
  • Gestionar de manera correcta los residuos y la paja de cultivos anteriores
  • Realizar tratamientos fungicidas Debido a la rapidez con la que esta enfermedad se puede extender, es recomendable vigilar y tratar en el inicio de los síntomas, a la vista de las primeras pústulas de la enfermedad. Si nos encontramos ante una infección temprana, en este momento sería suficiente con tratar esos rodales, puesto que con ello se conseguiría retrasar la explosión de la enfermedad, y por tanto el tratamiento generalizado. En caso de que el ataque sea más general, encontrándonos rodales más afectados y hojas con pústulas emitiendo esporas por toda la parcela, lo que procedería es un tratamiento general en la misma.

¿Cuál es el ciclo de la enfermedad?

El ciclo comienza cuando el inóculo de la Roya Amarilla, presente en restos de cosecha y huéspedes adventicios, es transportado por la acción del viento hasta las hojas de la planta sana. Es entonces cuando se produce la infección del cultivo.

Conforme la enfermedad se va desarrollando a lo largo de los nervios de la hoja, se van produciendo los cuerpos fructíferos anteriormente comentados, los cuales liberarán las esporas que reinfectarán a la misma planta y también se dispersarán infectando a otras plantas.

Para hacernos una idea de la agresividad de esta enfermedad, basta comentar que, en condiciones óptimas, una espora de Roya Amarilla germina y produce la infección en un periodo de 1-3 horas, pudiéndose completar el ciclo de la enfermedad en 7 días. Es por ello por lo que en la mayoría de los casos se produce un crecimiento “explosivo” de esta enfermedad.

Estos tratamientos tienen una persistencia de 2 a 3 semanas, con lo que, si las condiciones climáticas son adecuadas, es posible que se haga necesario un segundo tratamiento. Este se llevará a cabo con el trigo espigado y en periodo de llenado del grano si se viera que, durante ese tiempo, la Roya progresa y comienza a infectar a la hoja bandera, la anterior e incluso a la espiga.

Los tratamientos posibles son variados,  existiendo numerosos productos comerciales en el mercado. A continuación, se muestra una lista de las materias activas utilizadas en los productos autorizados para el control de la Roya Amarilla:

  • Azoxistrobin
  • Azoxistrobin + Tebuconazol
  • Benzovindflupyr
  • Bixafen + Protioconazol
  • Bromuconazol + Tebuconazol
  • Flutriafol
  • Fluxapyroxad
  • Mancozeb
  • Metconazol
  • Piraclostrobin
  • Piraclostrobin + Fluxapyroxad
  • Protioconazol  + Benzovindiflupyr
  • Protioconazol + Tebuconazol
  • Tebuconazol
  • Tetraconazol

 

Fuente de la imagen: “Stripe rust (also known as yellow rust) on wheat with droplets of rain” by CIMMYT is marked with CC BY-NC-SA 2.0.